Las primeras pruebas de los monoplazas de Fórmula 1 de 2026 ya han concluido, aunque oficialmente no fueron presentadas como un test convencional. El evento fue definido como una “prueba privada de rodaje”, celebrada sin público, sin cobertura televisiva y sin presencia de periodistas dentro del circuito.
Aun así, la falta de acceso formal no impidió que surgiera una cantidad considerable de información. En una era dominada por los teléfonos inteligentes, fotografías, datos e incluso vídeos comenzaron a circular con rapidez, confirmando que en la Fórmula 1 moderna muy poco permanece oculto durante mucho tiempo.
Siete equipos rodaron durante todo el día en Barcelona y, de forma inevitable, detalles sobre su actividad terminaron filtrándose, para beneficio tanto de los aficionados como de quienes analizan el campeonato desde fuera del paddock.
Aunque se trató de una versión muy específica de pruebas, incluso tras una sola jornada ya empieza a percibirse una tendencia. Un equipo parece llegar a este punto del ciclo técnico con claras credenciales para marcar el ritmo de la temporada. Otro muestra ambiciones evidentes, mientras que varios más podrían dirigirse a Melbourne con trabajo aún por completar.
Eso es lo que dejó este primer día de rodaje.
Antes de entrar en el análisis de Mercedes y de la posibilidad de una nueva era de dominio, conviene detenerse brevemente en el contexto y en las limitaciones de acceso que definieron esta jornada.
Una Prueba Privada Que En Realidad Nunca Fue Privada

La Fórmula 1 y la FIA aplicaron con rigor la política de restricción de acceso a los medios durante las pruebas de Barcelona. No hubo aficionados en las gradas, ni periodistas dentro del circuito, ni cobertura oficial en directo. En un momento determinado, incluso se pidió a las personas que observaban desde las colinas cercanas que abandonaran la zona.
Sin embargo, en 2026 resulta prácticamente imposible ocultar por completo una jornada de pruebas. Comenzaron a circular fotografías, aparecieron breves vídeos y los propios equipos publicaron contenido desde el circuito. Incluso la Fórmula 1 compartió algunas imágenes, un gesto que, en sí mismo, resulta contradictorio cuando el objetivo declarado es mantener el evento a puerta cerrada, pero que refleja la realidad del deporte en la era actual.
Así, pese a las estrictas limitaciones de acceso, fue posible formarse una imagen razonablemente clara de lo que ocurrió en pista durante la jornada.
MERCEDES — EL DÍA MÁS COMPLETO

Ese contexto es importante, porque condiciona la lectura de todo lo que se vio en pista. Sin cronometraje oficial, sin datos completos y sin acceso directo a los equipos, cualquier conclusión debe hacerse con cautela. Aun así, la Fórmula 1 rara vez ofrece un vacío total de información, y Barcelona no fue la excepción.
A partir de las imágenes disponibles, los programas de rodaje observados y los comentarios que circularon en el paddock, comenzaron a surgir diferencias claras en el nivel de preparación de los equipos. Algunos parecían ejecutar planes metódicos y sin sobresaltos, mientras que otros mostraban señales de adaptación más compleja al nuevo reglamento.
Incluso en un entorno tan controlado, las prioridades quedaron expuestas. Hubo equipos centrados exclusivamente en completar kilometraje y validar sistemas básicos, y otros que, por contraste, transmitieron una sensación de mayor confianza estructural desde el primer momento.
Es en ese marco donde empiezan a adquirir sentido las comparaciones —no como juicios definitivos, sino como primeras señales de cómo cada proyecto ha llegado a este punto del ciclo técnico.
RED BULL — AMBICIONES

Red Bull completó 107 vueltas en la jornada, con Isack Hadjar al volante durante todo el programa. Según varias fuentes del paddock, el equipo registró el mejor tiempo no oficial del día, aunque, como ocurre siempre en pruebas de este tipo, ese dato debe interpretarse con cautela. Las cargas de combustible varían, los planes de rodaje no son comparables y, en pleno mes de enero, nadie persigue récords de vuelta.
Aun así, ofrecer señales positivas sigue siendo relevante. Y para Red Bull, esta temporada adquiere un peso particular.
2026 marca el primer año del equipo con un programa de unidad de potencia completamente independiente junto a Ford, y el primer motor desarrollado íntegramente dentro de su propia estructura. En ese contexto, el objetivo del primer día no era la velocidad absoluta, sino demostrar que el conjunto funcionaba de manera fiable.
Y así fue. El coche completó su programa sin contratiempos visibles, sin incidentes y sin paradas prolongadas en el garaje. Además, el ritmo mostrado lo situó cerca de la parte alta de la tabla, un detalle que, en este momento del año, no es determinante, pero sí significativo.
Todo ello cobra mayor relevancia por una razón sencilla: Max Verstappen estuvo presente en el circuito. No para pilotar, sino para observar.
El objetivo de Red Bull es claro: proporcionarle a Verstappen un coche capaz de luchar por el campeonato desde el inicio. Si ese objetivo no se cumple, el mercado de pilotos podría activarse con rapidez.
Los crecientes vínculos de Verstappen con Mercedes ya son visibles fuera de la Fórmula 1. Actualmente desarrolla y compite con coches GT3, y algunos informes apuntan a que la serie de resistencia de Nürburgring ajustó su calendario para facilitar su participación previa a las 24 Horas. Un movimiento que podría reactivar el interés por las carreras de resistencia en Alemania, algo que los organizadores no pasan por alto.
De vuelta en Barcelona, ese contexto refuerza una realidad básica para Red Bull Racing. El equipo no puede permitirse un inicio titubeante. No hay margen para la cautela ni para el juego habitual de minimizar expectativas que suele acompañar al arranque de temporada. En 2026, Red Bull necesita demostrar desde el primer momento que su proyecto está a la altura del desafío.
LOS RECIÉN LLEGADOS – PROBLEMAS PREVISTOS



Según los informes oficiales, la primera jornada estuvo interrumpida por tres banderas rojas, provocadas por incidencias separadas en Alpine, Racing Bulls y Audi.
Tanto Audi como Cadillac enfrentaron algunas dificultades iniciales. Hubo varias detenciones en pista, un número limitado de vueltas completadas y pequeños problemas técnicos. Nada fuera de lo habitual, y en realidad exactamente lo que suele esperarse de proyectos que aún se encuentran en una fase temprana de desarrollo.
Audi trabaja con una unidad de potencia completamente nueva, desarrollada internamente, mientras que Cadillac está construyendo su estructura de Fórmula 1 prácticamente desde cero. Eso implica aprender y perfeccionar procesos que los equipos consolidados dan por sentados, incluso aspectos aparentemente básicos como una parada en boxes o un cambio de neumáticos. Se trata de operaciones que se ejecutan a altísima velocidad y bajo una enorme presión, y que incluso los equipos con más experiencia no siempre realizan sin errores.
Para los recién llegados, por tanto, la curva de aprendizaje es inevitable.
Valtteri Bottas lo explicó con serenidad en sus declaraciones a F1 y Sky. Recordó que ese es precisamente el propósito de las pruebas: identificar los problemas ahora y no más adelante, sin estrés añadido, abordándolos uno a uno hasta resolverlos.
En contraste, Haas dejó una impresión positiva, aunque sin llamar demasiado la atención. Con unidades de potencia Ferrari, Esteban Ocon completó un kilometraje considerable, comparable al de Mercedes, en una jornada limpia y sin sobresaltos.
Con Toyota ahora como socio principal, el equipo —el más pequeño de la parrilla, como ellos mismos suelen describirse— muestra ambiciones claramente mayores de cara al futuro. Bajo el liderazgo firme de Ayao Komatsu, este tipo de inicio sólido y fiable podría convertirse en una base valiosa para afrontar la temporada que se avecina.
AÚN ES MUY PRONTO

Si se resume el primer día de forma sencilla, Mercedes fue el equipo que ofreció la impresión más completa. Su programa se desarrolló con orden, sin sobresaltos visibles, y transmitió una sensación de preparación que destacó frente al resto de la parrilla.
Podría ser una temporada en la que los pilotos de Mercedes acumulen una parte significativa de los podios. George Russell parece plenamente consciente de la oportunidad que tiene ante sí para luchar por el campeonato, mientras que Kimi Antonelli ha mostrado desde el inicio la capacidad de incomodar a su compañero de equipo, aunque no necesariamente de desestabilizar a toda la estructura de Mercedes.
Para el joven italiano, el arranque ya apunta a ser notable. Su adaptación ha sido rápida y su perfil ha ganado seguidores con sorprendente velocidad a nivel global, en lo que empieza a perfilarse como un comienzo prometedor de su carrera en la Fórmula 1.
Ese escenario también respalda una decisión clave de Toto Wolff: apostar decididamente por Antonelli. Para el influyente dirigente austriaco, se trata no solo de una apuesta deportiva, sino también de una validación personal dentro del paddock.
Sin embargo, la figura de Max Verstappen sigue presente. Su sombra se proyecta tanto sobre los pilotos de Mercedes —especialmente sobre Russell— como sobre el propio Red Bull. Es una narrativa que se irá desarrollando a lo largo de la temporada y que difícilmente desaparecerá del trasfondo del campeonato.
Resulta igualmente significativo que varios equipos no rodaran en absoluto durante el primer día. Williams se perderá toda la semana, una situación que representa un inicio claramente complicado para su proyecto de 2026, debido a problemas relacionados con el cumplimiento de las normas de seguridad y las pruebas de choque exigidas por la FIA.
Según los informes, Aston Martin también acumula retrasos, algo que podría estar relacionado con la influencia de Adrian Newey. Históricamente, el diseñador británico ha preferido exprimir hasta el último momento el tiempo de desarrollo disponible antes de sacar el coche a pista, en busca de una ventaja técnica.
Ferrari y McLaren, por su parte, optaron por rodar más adelante en la semana. No muestran prisa por revelar sus cartas y prefieren mantener la discreción en esta fase inicial.
Ambos equipos tendrán que demostrar su verdadero nivel en los próximos días, cuando las ambiciones declaradas comiencen a medirse frente a la realidad de la pista.
